Ahora el Gobierno busca abrir a empresas extranjeras la navegación de cabotaje


Dicen que el tema se conversó en la mesa política hace poco cuando aún resonaban los tambores de guerra de los prácticos que paralizaron durante 3 días los principales puertos argentinos. Y ahora en el Gobierno aseguran que hay “consenso interno” para avanzar en una ley para desregular la navegación de cabotaje -para hacer honor el espíritu alberdiano sobre “la libre navegación de los ríos” pero también del litoral marítimo- abriendo el juego a empresas extranjeras que, según la aritmética oficial, permitiría bajar costos del transporte de las economías regionales más de un 8% sólo para las afincadas en las provincias del NEA y NOA.
Si bien el rechazo al decreto que desregulaba integralmente el servicio de practicaje y pilotaje desaceleró el paquete desregulador que empuja el ministro Federico Sturzenegger con el aval de Javier Milei, en el Gobierno ahora insisten en bajar los costos de actividades que atraen dólares de las exportaciones pero también movilizan las actividades regionales.
Pero, como contó Clarín semanas atrás, esta reforma despertó la reacción del embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, quien había sido alertado por la Liga Naval Argentina que dicha enmienda beneficiaría a la flota comercial y estatal de China, representada a través de la firma COSCO, la única capacitada para “operar la totalidad del tráfico fluvial y marítimo de cabotaje a valores de dumping”. Otro capítulo más, en este caso en Argentina, de la tensión comercial entre las dos potencias globales.
Como sea, el proyecto de ley permitiría a las navieras locales cambiar de bandera sus buques, pasando a estar registrados en otros país y abrir totalmente el cabotaje marítimo a extranjeras que quieran dar el servicio. Frente al fervor nacionalista que despertó la causa Malvinas, en el Gobierno consideran que este tema permitiría salir de “la inmovilidad de un sistema logístico estancado durante décadas” que por ejemplo, hizo que hoy solo 49 buques operen el cabotaje argentino -80% para transportar combustibles- cuando Paraguay, sin salida al mar, cuenta con una flota de 3445. Es que, según apuntan en el Ejecutivo, la reserva de cabotaje exclusivo no protegió el empleo naviero argentino sino que “lo dejó desaparecer”.
El proyecto apunta a aumentar la oferta de operadores para abaratar los costos que hoy elevan el transporte de carga en camiones. Según un informe oficial, el ahorro logístico anual de liberar el cabotaje “equivale a más del 8% de todo lo que exportaron NOA y NEA juntas en 2025 (USD 6.152 millones). El impacto es mayor en el NEA, que concentra el 71% de ese ahorro (USD 355 millones/año) frente a exportaciones regionales de USD 1.133 millones: ahí el ahorro representa casi un tercio (31%) del valor exportado”.
Respecto a la posibilidad de incrementar la actividad en los puertos marítimos, en el Gobierno ponen como ejemplo lo que ocurre con las cargas que son transportadas por camiones desde Tierra del Fuego, que deben cruzar a Chile, atravesar el Estrecho de Magallanes en barcaza, reingresar a Argentina por Santa Cruz y recorrer miles de kilómetros de ruta hasta un destino. “Ese trayecto podría resolverse por mar, en cabotaje puro, con un solo buque bordeando la costa argentina de punta a punta. No ocurre porque no hay flota competitiva disponible”, remarca el citado informe.
Frente a las probables discusiones internas y lobbys foráneos, en el oficialismo aseguran que la iniciativa contaría, además, con el respaldo de los gobernadores del Norte grande ya que abarataría el transporte de las economías regionales, fomentando la actividad y mejorando así la recaudación tributaria.
El ex gobernador correntino Gustavo Valdez confirmó el apoyo a la iniciativa, “Necesitamos habilitar dos puertos sobre el rio Paraná. Y hoy nadie se quiere hacer cargo lo que ocurre de Confluencia hacia arriba, que afecta a Corrientes y Misiones. Al no tener esa vinculación estamos con escasez de flota argentina para mover la mercadería. Prácticamente no existe la flota fluvial y eso aumenta el costo logístico”, explicó el actual senador provincial. En otros distritos consultados, en tanto, optaron por no opinar sobre la citada iniciativa.
De hecho, el diputado correntino Diógenes González contó a este diario que en su bancada tienen un proyecto propio para agilizar la actividad. “Queremos usar los barcos. La estrategia de Corrientes es poder usar el río pero vamos a esperar que el oficialismo ingrese el suyo. Y hay una cuestión a atender que es la carga tributaria a atender, no todo es lo laboral, que es por eso que las empresas migraron a Paraguay”.
En LLA aducen que aún no es momento de girar el proyecto al Congreso y que esperarán que se sancionen proyectos ya avanzados, como el Super Rigi, Patentes e Inocencia Fiscal 2, entre otros.
Fuente: www.clarin.com



